Romeo y Julieta
Cuando el amor desafía a dos familias enemigas
Antes de levantar el telón...
Una historia de amor, rivalidad y decisiones que llegan demasiado tarde. Lee el argumento por escenas para comprender mejor las acciones de los bailarines mientras escuchas la música.
Acto I · Un encuentro imposible
La acción comienza en Verona, una ciudad italiana enfrentada por la antigua rivalidad entre dos familias nobles: los Montesco y los Capuleto. La tensión se siente incluso en las calles, donde las disputas entre criados y jóvenes de ambos bandos terminan en peleas. Romeo, un muchacho de la familia Montesco, sale con sus amigos Benvolio y Mercucio. Sus preocupaciones amorosas parecen pequeñas frente a lo que está a punto de suceder.
En el palacio de los Capuleto se prepara una gran fiesta. Julieta, todavía muy joven, conoce la intención de sus padres de casarla con el noble Paris. Romeo y sus amigos entran en el baile disfrazados. Allí, mientras suena la solemne y poderosa «Danza de los caballeros», Romeo descubre a Julieta. Ambos se enamoran sin saber, al principio, que pertenecen a familias enemigas. Teobaldo, primo de Julieta, reconoce a Romeo y quiere expulsarlo, pero el enfrentamiento se aplaza.
Después del baile, Romeo regresa en secreto al jardín. Julieta aparece en el balcón y ambos expresan con gestos, abrazos y una gran danza a dúo lo que no pueden decir públicamente. Prometen permanecer unidos a pesar de la oposición familiar.
Acto II · La felicidad se rompe
Con la ayuda de la nodriza de Julieta, los jóvenes buscan a fray Lorenzo. El religioso acepta casarlos en secreto porque confía en que su unión pueda terminar con el odio entre las familias. Por un instante parece posible un final feliz.
Pero las calles vuelven a llenarse de tensión. Teobaldo provoca a Mercucio, amigo de Romeo, y los dos se baten en duelo. Romeo trata de detenerlos, pero Mercucio recibe una herida mortal. Dolido y furioso, Romeo se enfrenta a Teobaldo y lo mata. La alegría inicial se transforma en tragedia.
La autoridad de Verona castiga a Romeo con el destierro. Antes de marcharse, este consigue despedirse de Julieta. Los enamorados comprenden que el tiempo se les acaba y que las decisiones de los adultos pueden separarlos para siempre.
Acto III · El plan y el desenlace
Los padres de Julieta, que ignoran su matrimonio secreto, insisten en que se case con Paris. Para evitarlo, fray Lorenzo le entrega una pócima que la dejará sumida en un sueño tan profundo que todos creerán que ha muerto. El plan consiste en que Romeo reciba una carta, vaya a buscarla a la tumba familiar y huya con ella cuando despierte.
Julieta acepta el riesgo y bebe la pócima. La familia la encuentra inmóvil y organiza su funeral. Sin embargo, el mensaje explicativo no llega a Romeo. Cuando se entera de que Julieta ha muerto, cree que la noticia es verdadera y vuelve desesperado a Verona.
En el mausoleo, Romeo se despide de Julieta y, incapaz de imaginar una vida sin ella, toma veneno. Poco después Julieta despierta, descubre el cuerpo de Romeo y se quita la vida. El final muestra el precio terrible del odio heredado entre las familias: solo entonces se hace evidente lo que una reconciliación anterior habría podido evitar.